miércoles, 1 de abril de 2026

Celebrando su fe y bondad

 Tu bondad fluye como un arroyo suave,

un corazón tan puro, un sueño lleno de esperanza.
En cada palabra y acto que me brindas,
me muestras cómo debe vivir un alma.

Tu fe, inquebrantable, profundamente verdadera,
muestra la dulce gracia de Dios en todo lo que haces.
Con las manos abiertas, das y cuidas,
un amor inmenso, un amor tan singular.

Doy gracias a nuestro Señor por todo lo que eres;
una luz resplandeciente, mi estrella polar.
Tu fe me inspira, me eleva,
como la suave luz del sol contra el cielo.

Porque gracias a tu bondad he crecido,
para ver el amor de Dios tan claramente manifestado.
Gracias, querido/a, por estar aquí,
con fe y bondad, siempre cerca.

Su papel como compañera espiritual

 Me elevas, me traes paz,

un amor que disipa mis dudas.
Con fe inquebrantable, iluminas mi camino,
mi guía firme, mi esperanza, mi refugio.

Cuando llegan las pruebas y los días se sienten oscuros,
Tú estás ahí, una llama, una chispa sagrada.
Juntos, amor, caminamos en gracia,
lado a lado, en este espacio bendito.

En cada oración, en palabras susurradas,
siento su presencia suavemente conmovida.
Me acercas a Dios en lo alto,
con fe, con esperanza, con amor infinito.

Porque eres más que amor para mí;
un alma que ayuda a mi propia alma a ver.
Gracias, querida, por tu fortaleza
y por guiarme cuando los días se hacen largos.

poemaevangelicos

 Veo la mano de Dios en todo lo que eres,

en cada sonrisa, en cada cicatriz.
Tu belleza resplandece, una luz tan singular,
un regalo precioso, incomparable.

Tu corazón bondadoso, tu manera amable,
reflejan Su amor en cada nuevo día.
Tu risa suaviza cada noche,
un regalo de Él, un puro deleite.

A través de ti, veo Su amor y Su gracia,
en cada paso, en cada lugar.
Porque la belleza no es solo lo que se ve,
sino que se encuentra en tu interior.

Así que aquí estoy, tan bendecido por ser
amado por el alma que Dios me dio.
Porque en tus ojos, encuentro claramente,
su amor, su alegría, su corazón entrelazado.

Celebrando su fe y bondad

  Tu bondad fluye como un arroyo suave, un corazón tan puro, un sueño lleno de esperanza. En cada palabra y acto que me brindas, me muestras...